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Katy y su marido Willi son padres de un niño de 12 años, Julián, que a consecuencia de un accidente de coche tiene una discapacidad física y psíquica. Actualmente Katy organiza un jardín para niños en su casa.

Katy, tú estás casada con un alemán y llevas aquí casi diez años, ¿cuál es tu nacionalidad?, ¿eres alemana?
No, yo de nacionalidad soy ecuatoriana y quiero mantener mi nacionalidad, pero quiero tener también la alemana.


La casa en Hamburgo

¡Ah, sí! ¿por qué?
Verás, el asunto es éste. Yo dependo para mi permanencia aquí de mi esposo, por estar casada con él, si yo tuviera la nacionalidad alemana podría estar aquí por mí, además otra razón es la posibilidad de pertenecer a la comunidad europea.Y ahorita estoy justo averiguando qué podría hacer para tener las dos.

Si tuvieras que renunciar a la nacionalidad ecuatoriana para tener la alemana...
Entonces no, no lo haría, porque yo quiero entrar y salir de mi país cuando yo quiera.

Tú te sientes ecuatoriana, ¿qué significa eso para ti?
Para mí significa ser yo, lo que yo soy, no un país; de qué madera estoy hecha, con mi forma de pensar, con mi idioma -que lo estoy perdiendo- y todo lo que le he dado a mi hijo; él tiene muchas cosas que yo no podría decir que son de un típico niño alemán, por ejemplo, cómo disfruta y necesita el contacto corporal, la confianza que tiene hacia las personas...


Durante el proyecto

¿Por qué viniste a Alemania?
Conocí a mi esposo actual, ja, ja. Lo conocí en Ecuador, trabajamos juntos en un proyecto internacional. Era un proyecto educativo. El objetivo era hacer los nuevos programas de educación física y deporte en la escuela primaria. En eso trabajamos cuatro años. Yo estaba en el grupo ecuatoriano y él era la parte alemana, él era realmente el único alemán.


¿Y tú?
En mi caso, pues me olvidé de lo que son los proyectos individuales. Dejé mi carrera profesional y di prioridad a la de mi marido. Yo soy Licenciada en cultura física. Estudié en Cuba cuatro años y cuando regresé a Ecuador, como típica ambiciosa, tenía cuatro trabajos a la vez. Trabajé en una escuela dando clase de deportes, también en una escuela para impedidos (=Behinderte), ademas trabajaba en la Universidad y en un Instituto. Yo no sé cómo lo aguanté. Entonces se presentó la oportunidad de participar en el proyecto en que conocí a Willi. Y después decidí venir acá para mantener a la familia, porque a la final cuando uno tiene un hijo, piensa más en el hijo, y nuestro hijo por el accidente que tuvo se volvió impedido...

¿A qué edad tuvo el accidente?
Con dos años y medio. Entonces, en ese momento, está claro que tú necesitas una seguridad financiera, necesitas un país que dé ayuda a los niños impedidos y esto en Ecuador no lo teníamos.

Cuando llegaste ¿qué relación tenías con la lengua y la cultura alemana?
Casi ninguna, o sea la única, la vida cotidiana con un esposo alemán, que se adaptó muy bien a la vida en Ecuador y al que le encanta la cultura latina. Al principio hablábamos en español, pero en seguida tuve que comenzar a hablar alemán. Yo había hecho un semestre de alemán en Ecuador, quería hacer el segundo pero vino el accidente de Julián y yo tenía que terminar mi trabajo y no pude continuar, no había tiempo y cuando vine acá, pues yo sabía lo más básico del alemán. Por suerte nosotros no vivíamos solos en nuestra casa, en el departamento de arriba vivían amigos y ellos no sabían español, así que tuve que hablar un mal alemán desde el comienzo, pero comunicándome. Y eso fue realmente una suerte, porque me ayudó a entender el alemán. Claro sólo hice aquí un curso, que es donde te conocí, y tengo muchos problemas gramaticales todavía y cuando estoy cansada hablo un alemán catastrófico, pero ya, funciona...

¿Cómo habéis hecho con vuestro hijo? ¿habláis cada uno una lengua con él?
Nunca hemos planificado en qué lengua hablar con él, se ha venido dando. Desde el principio yo dije que Julian viene de dos culturas y tiene que tener las dos y el idioma es parte de la cultura, por eso al principio yo hablé con él en español, ahora hablo a veces con él en alemán porque sale automáticamente y porque es la lengua que él utiliza más, pero él entiende perfectamente el español y a veces cuando la gente no entiende lo que dice en alemán, porque por su discapacidad tiene problemas con la pronunciación, dice las palabras en español. El hecho de haber crecido en dos lenguas hace que aunque sea impedido tenga mucha curiosidad por aprender otros idiomas. Cada vez que viajamos él está fascinado por escuchar y poder decir alguna palabra extranjera.

Julian

Katy y Asun

De tu vida aquí, Katy, ¿qué es lo que te ha resultado más difícil?
El encontrarme a mí misma..., de repente estaba en otra sociedad, en condiciones totalmente diferentes. Primero con un niño con un impedimento, en otra cultura, en otro idioma. Los primeros años me tuve que ocupar mucho de esas cosas y no me preocupé de mi misma y de pronto me volví una desconocida, no sabía qué quería, cómo era. Y eso fue lo más dificil, en todo ese proceso saber quién era yo.

Y en las relaciones con la gente...
No, no he tenido tantos problemas. Quizás por el círculo de amigos que tenemos o por cómo yo he actuado. Desde el principio yo no quise adoptar las costumbres alemanas al recibir visitas: quien llega a nuestra casa tiene que sentirse en su casa, en familia, y servirse un café si quiere y hacer sus cosas...

¿Esos amigos son ecuatorianos, hispanoblantes o tienes más contacto social con alemanes?
Ja, ja .. La única española a la que conozco eres tú. Mi círculo de amigos son alemanes y polacos. De todas formas, creo que mi vida cotidiana no da tampoco para grandes relaciones sociales, tengo siempre muchas cosas que hacer y además disfruto de poder quedarme en casa. Todavía no siento una gran necesidad social.

¿Y no echas de menos a tu familia, a tus amigos de Ecuador?
Sí, muchísimo, sobre todo a mis hermanos. Echo de menos un tipo de comunicación y de vida cotidiana que se da en la familia, que ahora para mí es desconocida porque hace tanto tiempo que no voy allá.... pero el recuerdo me hace falta..

Y tu trabajo, la actividad profesional que hacías en Ecuador, ¿no te falta? ¿no lo echas de menos?
No es que no lo necesite, pero yo lo veo de esta manera: en este momento de mi vida lo importante son mi hijo y la familia. Para mí ahora cada adelanto de Julián es fundamental. El poder participar en su educación, el poder motivarle en su desarrollo es una meta, me compensa esa falta de intelectualidad.

Niños en el proyecto

Cuando llegué aquí tuve una crisis por ser sólo ama de casa. Primero no sabía nada de cosas de casa porque nosotros venimos de una familia de clase media de profesionales y teníamos una empleada que hacía todas las cosas. De repente al venir acá me sentí totalmente ignorante y mi actividad intelectual se transformó en cero. Eso fue difícil y una razón para no encontrarme a mí misma

¿Os habéis planteado volver a vivir allí?
¿Regresar a Ecuador a vivir?
Sí.
Na ja. El asunto es éste. Willi en unos cuatro años se jubila y nosotros no queremos vivir en Alemania. Queremos mantener un lugar de residencia aquí, pero queremos ir a vivir a otro lado, no porque Almania no nos guste, pero a los dos nos gusta probar cosas nuevas, y por eso no sé si volveremos a Ecuador, o quizás a otro sitio. Pero todo depende de cómo se desarrolle Julián, ahora tiene doce años, uno no sabe lo que necesitará después, pero no quiero estar aquí siempre. La vida aquí es demasiado rápida, no estaría mal una vida un poco más lenta y relajada.

¿Qué crees que puede ser interesante de tu país para un alemán?
Bueno, el país es precioso; es pequeño, pero tiene paisajes muy diferentes y climas diversos. Si además quiere conocer una vida más lenta, sin la presión de los resultados que hay aquí, creo que Ecuador es una buena elección. Por otra parte, si le interesa vivir en una sociedad donde la familia juega un papel muy importante y descubrir lo que es ese contacto familiar, tan diferente de la familia aquí, en que cada persona se tiene que valer por sí misma y ser independiente muy pronto, pues este sería otro motivo.

   

 

Octubre 2001

¿Y lo que no le gustaría de allí?
La burocracia, que es sumamente lenta, leeeenta, y eso agota. Encima la inestabilidad del sistema, porque si viene un gobierno nuevo, todo el sistema se transforma y también el funcionamiento burocrático.Y algo que quizás también le molestaría es la falta de compromiso social, hay un compromiso muy grande en la familia pero no en la sociedad. En Alemania hay mayor sensibilidad por la situación social, hay muchos proyectos interesantes y la gente lucha más por mantener un buen nivel de vida social.

 

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