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Los desaparecidos

por Susanne Lapp y Ann-Katrin Lebuhn
estudiantes de español


enero, 2003

El tema de los desaparecidos sigue siendo un tema actual en Latinoamérica. Según Amnistía Internacional sólo entre los anos 1966 y 1986 (durante los regimenes de las dictaduras) desaparecieron aproximadamente 90.000 personas en Guatemala, México, Perú, Bolivia, Argentina, Chile y Uruguay, entre otros.

Nosotros queremos referirnos al caso de Chile, del cual contamos con más información.
Allí en 1973 hubo un golpe militar contra el gobiemo socialista del presidente Salvador Allende. El general, Augusto Pinochet, fue uno de los responsables del golpe militar. Con la ayuda de los militares estableció un regimen dictatorial en Chile.

Durante los primeros anos persiguió y eliminó sistemáticamente a sus adversarios políticos. No sólo era gente del gobierno, sino tambien cualquier grupo que intentara organizarse contra la dictadura.

Entre los años 1973 y 1976 se producen la mayor parte de los asesinatos y desapariciones en Chile.
La mayoría de los casos sucedieron a pleno día en la calle. Algunas víctimas camino del trabajo fueron violentamente secuestradas en coches. No se sabe que pasó en realidad con esas personas. Muchos de ellos fueron torturados para que dieran información sobre sus grupos. Muchos fueron matados después, pero sus cuerpos nunca han sido encontrados hasta ahora.
Sus parientes los vieron por última vez durante el desayuno.

Después de las desapariciones, sus familiares intentaron encontrarles, pero nadie les proporcionó información, ni la policía ni los ministerios.
Hubo algunos testimonios de otros detenidos que habían visto a las personas cuando ellos estaban siendo interrogados, pero muchas veces no podían recordar el lugar o el momento.

Con motivo de los actos y encuentros que tuvieron lugar en 1998, bajo el lema "Chile - 25 años después" escribió Tito Villanueva, un chileno afincado en Hamburgo:
"El secuestro es un delito que deja a la victima en un alto grado de desamparo, sujeto a la voluntad de los secuestradores, conciente de que la salvación sólo puede venir del pago del rescate.
En este contexto, la policía representa la posibilidad de recuperar la seguridad en el orden social, la garantía de que los delincuentes pueden ser capturados, de que semejante delito no quedará impune. ¿Qué ocurre cuando el secuestrador es la policía, cuando el Estado es el terrorista que no reconoce leyes establecidas?
"

Los gobernantes nunca aceptaron la existencia de los desaparecidos y para el resto de las violaciones de derechos humanos dijeron que se trataba de una guerra contra el comunismo y en defensa de la democracia.
Este argumento, ya de por si dudoso, resulta totalmente absurdo al constatar la ejecución de niños, los cuales según un soldado peruano ya estaban adoctrinados por sus padres.

Impunidad en Latinoamérica
Un ejemplo de esta impunidad es que todos los esfuerzos del juez español Baltasar Garzón por condenar a Pinochet fueron en vano, ya que la justicia chilena declaró a Pinochet por su estado de salud no apto para un proceso.

Por otro lado hasta hoy los " Familiares de Detenidos Desaparecidos" siguen con la búsqueda de sus seres queridos y exigen castigo para los culpables.



Incluimos a continuación una obra que forma parte del espectáculo "A dos voces", representado desde hace muchos años por dos artistas uruguayos, el escritor Mario Benedetti, y el cantautor, Daniel Viglietti. Se trata de la composición que incluye el poema Desaparecidos y la canción Otra voz canta.
(Si desea, puede escucharlo aquí. Necesita Real Player).

 

Desaparecidos (Mario Bendetti) - Otra voz canta (Daniel Viglietti) (1)

 

Por detrás de mi voz
-escucha, escucha-
otra voz canta.

Viene de atrás, de lejos;
viene de sepultadas
bocas y canta.

Dicen que no están muertos
-escúchalos, escucha-
mientras se alza la voz
que los recuerda y canta.

Escucha, escucha
otra voz canta.

Están en algún sitio / concertados
desconcertados / sordos
buscándose / buscándonos
bloqueados por los signos y las dudas
contemplando las verjas de las plazas
los timbres de las puertas / las viejas azoteas
ordenando sus sueños sus olvidos
quizá convalecientes de su muerte privada

nadie les ha explicado con certeza
si ya se fueron o si no
si son pancartas o temblores
sobrevivientes o responsos

ven pasar árboles y pájaros
e ignoran a qué sombra pertenecen

Dicen que ahora viven
en tu mirada.
(Sostenlos con tus ojos,
con tus palabras;
sostenlos con tu vida,
que no se pierdan,
que no se caigan).

Escucha, escucha,
otra voz canta.

cuando empezaron a desaparecer
hace tres cinco siete ceremonias
a desaparecer como sin sangre
como sin rostro y sin motivo
vieron por la ventana de su ausencia
lo que quedaba atrás / ese andamiaje
de abrazos cielo y humo

 

 

No son sólo memoria,
son vida abierta,
continua y ancha;
son camino que empieza.

Cantan conmigo,
conmigo cantan.
Cantan conmigo,
conmigo cantan.

cuando empezaron a desaparecer
como el oasis en los espejismos
a desaparecer sin últimas palabras
tenían en sus manos los trocitos
de cosas que querían

están en algún sitio / nube o tumba
están en algún sitio / estoy seguro
allá en el sur del alma
es posible que hayan extraviado la brújula
y hoy vaguen preguntando preguntando
dónde carajo queda el buen amor
porque vienen del odio

Dicen que no están muertos -escúchalos, escucha-
mientras se alza la voz
que los recuerda y canta.

Cantan conmigo,
conmigo cantan.
No son sólo memoria,
son vida abierta,
son camino que empieza
y que nos llama.

Cantan conmigo,
conmigo cantan;
cantan conmigo,
conmigo cantan,
cantan conmigo,
conmigo cantan.

 

(1) El texto en cursiva es el poema.

 

Enlaces

Sobre desaparecidos en Chile: http://www.memoriaviva.com/

Más información sobre Mario Benedetti en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.

 

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