Archivo

 

Septiembre 2001

El final del verano

La segunda parte del verano ha tenido como protagonistas en España a los inmigrantes. Prácticamente a diario la policía ha interceptado a grupos de marroquíes o subsaharianos que llegaban a las costas andaluzas en pequeñas barcas arriesgando la vida ( y en varios casos perdiéndola, pues al menos tres personas han muerto ahogadas durante el mes de agosto) en su intento por entrar en el país, con la esperanza de encontrar una salida a su situación económica y a la de su familia.

En la mayoría de los casos el viaje ha acabado en el hospital o en un barco de vuelta al país de origen o, como en el caso de Barcelona, en la comisaría o la cárcel después de haber sido golpeados por las fuerzas de seguridad.

Sin duda los acontecimientos ocurridos en Barcelona a mediados de agosto han sido la noticia más triste del verano. Un numeroso grupo de inmigrantes sin papeles, que desde el pasado mes de mayo dormían en la Plaza de Catalunya, fue expulsado por la guardia urbana.

Durante varios días deambularon por la ciudad buscando un nuevo lugar donde dormir. Algunos fueron alojados por ONGs o sindicatos en sus locales, pero la mayoría acabó concentrándose en otra plaza barcelonesa, la de André Malraux. Al mismo tiempo se manifestaron frente al Ayuntamineto para pedir una solución.

Ni el Ayuntamiento, ni la Generalitat, ni el gobierno central quisieron hacerse cargo de ellos (los políticos estaban de vacaciones y no se les podía molestar), pero no dudaron en enviar a la policía nacional para desalojarlos, esta vez a golpes, y detener a más de cien personas, mientras que el resto eran recogidos por asociaciones humanitarias. Estos colectivos han sido los únicos que han asumido las responsabilidades de un gobierno que se gasta nuestros impuestos en forma de banquete junto a la costa de Menorca o de regata por la de Mallorca.

A principios de septiembre, con la vuelta de los ministros y presidentes a sus respectivos despachos, el tema ya no era actualidad, de modo que para nadie fue necesario dar explicaciones.

 

Arriba I Volver