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Verano caliente

Julio 2001

Un repaso de la actualidad informativa presentada por los medios de comunicación alemanes en el mes de julio demuestra una vez más que España sigue siendo poco más que un destino de vacaciones. Hagamos un breve repaso.

La primera gran noticia de la temporada fue el impuesto ecológico aprobado por el gobierno balear, que supone el pago de una tasa de entre uno y cinco euros por día de estancia y persona en un hotel. Como su nombre indica, el dinero recaudado se destinará a la protección del entorno natural. Esta medida ocupó un lugar destacado en la mayoría de los periódicos alemanes, y de forma lamentable, en el más leído de Alemania, Die Bild-Zeitung.

Este diario promovió una campaña de protesta que culminó con la fantástica idea de enviar una petición formal de retirada del impuesto al Rey español. La razón: las dificultades económicas de los turistas alemanes para poder pagar esta cantidad. No comment!!

En segundo lugar del ránking informativo, y sin movernos de Mallorca, está la huelga de los conductores de autobuses de la isla que a primeros de julio colapsó el aeropuerto y obligó a miles de turistas a pasar su primer día de vacaciones en este edificio.

 

La importancia concedida a esta noticia fue, sin duda alguna, desmesurada, si se compara, por ejemplo, con la atención prestada a los atentados de ETA ocurridos en el mismo espacio de tiempo.
El punto final lo puso la huelga de los pilotos de Iberia.

Lo que les interesa a la mayoría de los alemanes de España y lo que a muchos españoles nos gustaría que les interesase parecen ser dos mundos que hasta ahora no se han encontrado. Y eso a pesar de los esfuerzos de nuestro gobierno por presentar a España como un referente cultural y de progreso dentro de la Unión europea. Seguramente ninguno de estos dos mundos refleja la realidad.

Mallorca

 

 

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