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Manifestación contra la guerra en Iraq

   

 

Febrero, 2003

 

Crónica de la manifestación en Valencia

Para las seis de la tarde del 15 de febrero está convocada la manifestación contra la guerra preventina en Iraq por más de 90 organizaciones ciudadanas. A pesar de la lluvia, una hora antes las calles que llevan al lugar de partida de la manifestación empiezan a llenarse y el acceso al mismo se colapsa. Pronto queda claro que por el recorrido autorizado no cabe la gente que se sigue congregando.

 

Paremos la guerra

 

La cabecera de la manifestación sale antes de tiempo para evitar que aumente el colapso humano y a los pocos metros tiene que variar el recorrido inicial tomando vías más amplias; sin embargo, su avance es muy lento porque se encuentra con participantes que vienen tanto de frente como por cualquier calle adyacente en busca de un posible acceso a la marcha. Pronto la gente se da cuenta de que es imposible seguir un único trayecto y decide ir por recorridos paralelos para confluir en el lugar elegido como término: la explanada enfrente del río Turia.

 

 

Durante más de tres horas estuvieron marchando personas por las dos calles más anchas de la ciudad. El caos provocado por la decisión de la delegación de gobierno al autorizar un recorrido que prefería ignorar el alcance de la protesta no influyó en el ánimo de los manifestantes, que, por una u otra vía, se encontraron y terminaron juntos.

 

La maquinaria de guerra estadounidense

 

En total se estima que se manifestaron en la ciudad de Valencia unas 500.000 personas de una población de 800.000. Entre los participantes se buscaban referentes históricos de otras manifestaciones tan multitudinarias y la respuesta coincidía en señalar la ocurrida a finales de los 70 para reivindicar el estatuto de autonomía. En cualquier caso, hay que tener en cuenta que no sólo se convocó la manifestación en la capital, sino en otras ciudades de la provincia.

Con este nivel de participación es lógico entender la heterogeneidad de los manifestantes, que tuvieron el protagonismo a diferencia de lo que suele ocurrir en otras convocatorias, donde son los partidos, asociaciones o grupos convocantes los que marcan la expresión. De hecho algunos de los más importantes, como el partido de la oposición o los sindiatos, llegaron entre los grupos finales.

 

La guerra y la muerte

 

El ambiente lúdico marcó el ritmo de la marcha, junto con manifestaciones de rechazo a la guerra y a sus consecuencias y contra Bush, el grito más coreado fue "esto nos pasa por tener un gobierno facha": Asímismo cuando los manifestantes se encontraron con la televisión pública, y ya era evidente la masiva participación, coreaban "mañana diréis que somos 5 o 6". Esto no sólo revela la desconfianza ciudadana ante el habitual baile de cifras a la hora de ofrecer los datos de participación en las manifestaciones, sino que, en el caso de España, evidencia la conciencia de la manipulación mediática que ejerce el gobierno de Aznar a través del secuestro de la televisión pública, como puso de manifiesto la cobertura informativa del hundimiento del Prestige.

 

 

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